pero mis entrañas ávidas de pasión no dejan de recrear tu cuerpo sudando, tenso sobre mi penetrando
mi sensible paraíso deseoso de un ángel, que hoy se no eres tu, pues te perdiste en la ausencia para morir
en mis manos asesinado por la decepción.
tu sombra se esta borrando, de tu brillar solo queda la pregunta que genera misterio
¿De verdad estuviste aquí?

No hay comentarios:
Publicar un comentario