Unas lagrimas rodaron por la mejilla disimuladas corrieron mojando mis labios, acaso sabrían que mis labios estaban secos, acaso sabían que estaban partidos al ser apretados una y otra vez para no permitirles hablar, abajo los parpados cansados de soportar falsa fortaleza, el golpe del sentimiento los doblo, los dejo así vulnerables, les gano la emoción les gano la fuerza que aplico el corazón acaso es pues el llanto el sudor del alma, la muestra de ese corazón ya cansado y agotado....

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